EL CABRERO SOLIDARIO

Still-Mini-TwoGoatsEn una pequeña aldea, el alcalde reunió a sus conciudadanos y les dijo:

-Querido pueblo. He notado que, desde hace algún tiempo, existen algunas riñas, conflictos y gestos de insolidaridad entre vosotros. Se han dado algunas situaciones complicadas propiciadas por el  egoísmo y la avaricia. En este pueblo, siempre hemos sido el uno para el otro y me gustaría recordaros los valores que hasta ahora habían sido la base de nuestra convivencia. Sé que no son buenos tiempos; aun así, si estamos unidos y nos ayudamos unos a otros, podremos seguir adelante.

Se hizo el silencio en la sala, solo roto por algún tenue murmullo. Quien más quién menos, se sintió aludido por las palabras del alcalde y empezó a emerger cierto sentimiento de culpa. El alcalde prosiguió:

-Algunos de nuestros conciudadanos están pasando por momentos realmente difíciles. Pongamos el ejemplo de Juan. Hace ya tiempo que perdió su trabajo;  el subsidio de desempleo se le está agotando y se avecinan tiempos muy duros para él y su familia.

El murmullo creció en la sala. Sí, era cierto, el alcalde tenía razón. Claro, claro, alguien tenía que hacer algo. ¡Pobre Juan! El alcalde prosiguió, dirigiéndose a uno de los presentes:

-Álvaro, tu siempre has sido un hombre justo y honrado. Si tuvieras dos casas, ¿Qué harías?

A lo que Álvaro respondió rápidamente:

–Le daría una de las casa a Juan, por supuesto.

–Bien, bien – siguió el alcalde–. ¿Y si tuvieras dos coches?

–Le daría uno a Juan, claro.

–¿Y si tuvieras dos millones de euros?

–Pues le daría un millón a Juan, por supuesto.

–¿Y si tuvieras dos cabras?

–Huy, dos cabras… Pues no sé… Si tuviera dos cabras… mmmmm…–dudó Álvaro.

El alcalde estaba desconcertado con el titubeo del hombre:

-Álvaro, no comprendo tus dudas  –le dijo–. Estarías dispuesto a darle una casa, un coche y un millón de euros a Juan, ¿y dudas de si le darías una cabra?

-Verá, señor alcalde –respondió Álvaro–. Yo no tengo dos casas, ni dos coches, ni tampoco dos millones de euros, ¡pero sí que tengo dos cabras!

Publicado en Cuentos
A %d blogueros les gusta esto: